30 de junio de 2010

A 5 años y medio, ¿Justicia, dónde estás?

Entrevista realizada durante el mes de setiembre de 2009
"A Fontanet le pesó más la plata que la vida de los chicos"
Nilda Gómez, madre de Mariano Benítez, víctima de la tragedia de Cromagnon, no tiene reparos a la hora de abordar el tema y denuncia a todos los responsables del caso, en especial al grupo Callejeros. Afirma que "la justicia a medias, no es justicia", ya que durante el juicio se dictaron seis condenas y hubo nueve absoluciones. Su memoria le recordó lo sucedido hace cuatro años y medio, como si fuera volver a vivir el horror de la noche del 30 de diciembre.
En su casa de José C. Paz, provincia de Buenos Aires, mantiene las fotos de Mariano sobre los muebles y cuadros. También conserva las cartas de sus amigos y su novia, remeras y otros objetos de valor. Con esta decisión, la familia Benítez pretende dejar viva y presente la esencia de su hijo.
El sinónimo de lucha que irradia al hablar se desvanece por momentos, debido al dolor que tiene después de la sentencia. Algunas lágrimas se pronuncian en sus ojos al hablar de su hijo. Sin embargo, un pañuelo y un vaso de agua la tranquilizan. Toma un poco de aire y decide comenzar la nota.

¿Qué sensaciones tuvo luego de la sentencia que se dictó el 19 de agosto en Tribunales?

Fue como vivir un segundo Cromagnon. Para colmo, muchas personas piensan que se hizo justicia, y esto no es así. Por eso planteamos, en primer lugar, que si Callejeros no va preso, y si se revocan todas las causas durante el período de casación, iremos a la Corte Internacional o a donde sea, con tal de meterlos presos.
También ver a la madre de Fontanet (el líder del grupo musical), que era una de las que ingresó pirotecnia ese día, haciendo un gesto obseno con su dedo mayor, me hizo recordar como si estuvieran tirando la bengala nuevamente.
Tampoco puedo entender cómo una persona, después de lo que ocurrió, pueda pararse frente a un escenario y volver a tocar. Ni hablar de todos aquellos que fueron absueltos. La justicia a medias, no es justicia. Esta lucha continuará aunque nos tengamos que mover por cielo, por tierra o por agua. Y no me importan las amenazas que recibí.


¿Cómo fueron esas amenazas?

Ocurrieron por opinar en contra de Callejeros. Me han llamado y me han insultado. Sinceramente, a esta altura, no me voy a callar en lo que pienso. En los llamados aparecen ruidos también, es decir, acciones intimidatorias.
Además, hay una chica que es sobreviviente y testigo de la policía. Tiene custodia desde gendarmería, pero hay todo una cosa corporativa que hace que su seguridad no sea la que merece. La están volviendo loca, le hacen la vida imposible y no sé cuánto más podrá vivir así. También está con el programa del juzgado de Protección al Testigo, que no sirve para nada. Le querían poner a la misma policía que la custodie, porque ella atestiguó durante el juicio en contra de los mismos. Es decir, estás poniendo al lobo con la oveja. Y ahora, actualmente, está hablando con dicho programa, pero es tremendo lo que está viviendo. Si Julio López desapareció y ahora se cumplen 3 años, qué puede pasar con esta chica. Otra desaparición en democracia, seguramente. Además de los padres que murieron con el post-Cromagnon, vos fijate que acá puede haber una víctima más.


También hay quienes dicen que Callejeros es víctima, debido a que perdieron familiares durante esa noche, ¿qué opina ante esa argumentación?

O sea, somos todos víctimas. Lo que pasa es que la gente no entendió que Callejeros nunca estuvo al lado de los padres, no se hizo responsable.
Los que iban a ver el lugar, que de hecho están está en la causa, eran Fontanet, Argañaraz Carbone y el baterista. Ellos son los que decidían el lugar donde se tocaba, los que tenían el poder de decisión, así como también donde había control y donde no. Cromagnon era una zona liberada.


¿Por qué afirma, desde su punto de vista, que era una zona liberada?

Porque estaban arreglados con la policía. Cada 500 chicos pagaban 100 pesos. Es decir, hay un arreglo ya en el que podemos ingresar todos en un lugar donde estaba mal habilitado por el pago de coimas.
Chabán estaba de acuerdo con los amigos que tenía en la jefatura, esos que iban y ponían la plata y ya está. Total a él no lo perjudicaban. Era todo un soborno entre algunos funcionarios del gobierno, la policía y empresarios. Ahí participa Callejeros también, porque ellos son sus propios dueños y trabajan de manera independiente. Pero después me vienen a decir que no son culpables y que no sabían nada acerca del lugar. En este tema, a Fontanet le pesó más la plata que la vida de los chicos.
Después de esa noche, a nosotros nos costó elaborar bien quién eran los responsables. A los cuatro días, nuestra idea era juntar a los familiares y comenzar este camino.


¿Cómo surgió la creación de la ONG Familias por La Vida?

Empezó como idea de lucha, ya que al principio ni siquiera sabíamos la cantidad de víctimas. No sabíamos nada de nada, ni tampoco cómo encontrar a los padres que también habían perdido a sus hijos allí. Muchos se acercaban con buena voluntad y otros todo lo opuesto. Empezamos a juntarnos un grupo de familiares. En primer lugar, 3 o 4. Luego fuimos 40, hasta que se fue agrandando. Y ahí nos dimos cuenta que estabamos muy solos, que pese a ser esa cantidad, eramos un grupo muy chiquito para pelear contra esta corrupción: funcionarios del gobierno de la ciudad de Buenos Aires y la policía. O sea, estabas luchando contra un poder político "pesado".

¿Igualmente, ha recibido contención del Estado o alguna autoridad luego de la sentencia?

No. De contención hay un programa que se llama Cromagnon. Es como el de los sobrevivientes de Malvinas y las Madres de Plaza de Mayo. Se preparó para atender la diversidad y la necesidad de los damnificados. Igualmente, es una cosa que no va ni para atrás ni para adelante. Carece totalmente de sustento. Se destinó un fondo para eso, que lo maneja Derechos Humanos.
Por ejemplo, te llama un psicólogo, te atiende y te desborda. A mí me citaron y me preguntaron qué relación tenía con la tragedia. O sea, hace 3 semanas que me venís viendo, llamando por teléfono para ver cuándo puedo. Llegamos a la entrevista y me preguntás cómo me llamo, ya que ni siquiera tenías agendado mi nombre y mi historia. Una total carencia de seriedad. Una falta de respeto terrible, y así ves cómo se siguen asignando personas que no tienen idea de nada en los supuestos cargos de los cuales deberían estar especializados. Además, el programa de Cromagnon está frenado por la gente de salud.
Lo que tendrían que haber hecho es ver las verdaderas necesidades de cada uno, ya que hay muchos chicos que no se pueden insertar laboralmente o abandonan los estudios debido a las determinadas secuelas que aún siguen presentes.


¿Observa un antes y después en los jóvenes, luego de Cromagnon?

Eso lo veo solamente en el tema de la sentencia. Yo creo que fue un golpe duro para muchos después de haberla conocido. Creo que ahí cambiaron algunas actitudes.

¿Cuáles son esas actitudes que se modificaron?

Había como un siliencio de aquellos que no apoyaban a Callejeros. Después del juicio, comenzaron a hablar, lo hicieron público. De hecho, nunca en todas las marchas se cantó en contra de la banda. Pero en la última, si.
Los jóvenes, que por ahí estaban en una situación más de observador, se levantaron. Ahí entonces yo veo la solidaridad, cosas que pensé que en la sociedad estaban perdidas, ya que por momentos te sentís como solo.
Los chicos sintieron la necesidad de reemplazar al padre que se cayó anímicamente, y empezaron a preguntarnos qué podían hacer.


¿Cree que hay alguna forma de poner a los chicos en un lugar que no sea el dolor?

Para que esto pase, realmente uno tiene que procesa el dolor. Yo, por ejemplo, estoy muy enojada aún después de lo que pasó el 19. Se complica, debido a que también se traslada a la relación con el otro. No hemos podido elaborar un duelo. Es muy difícil mirarlo desde otro lugar que no sea la ausencia. Yo creo que alguna vez se podrá finalizar con esto, además de cuando esté segura de que lo que estoy viviendo, no es un sueño. Personalmente, sigo pensando que es así.
Igualmente, reflexiono y pienso qué me cambiaría la justicia. A nosotros, nada. Luego me vuelvo a preguntar, qué es lo qué pasa si hay justicia. Que no suceda más, modifica una realidad. Por ejemplo, cuando pasó Kheyvis, luego de dos años nadie pagó su culpa. Murieron 17 chicos murieron y todo siguió igual. Entonces, fundamentalmente necesita haber justicia para que esto no pase más, ya que la misma garantiza el inicio de un cambio.
Pienso que tiene que servir para algo la muerte de esta manera, si no es como morir dos veces. Con este veredicto se volvió al punto de partida.
Matías

No hay comentarios: