19 de enero de 2009

Esperanza

Las paredes se iban acercando, unas a las otras. Él, que en el medio se encontraba, desesperado quiso hallar una salida. Buscó en lo más profundo y, aún así, no la encontró. No sabía si había una escapatoria o algo que lo impulse a salir de semejante infierno. No podía entender si lo que le pasaba, era su merecido ante errores cometidos. Tenía un lema en su vida, que decía: "Todo lo que va, vuelve". Como si fuese un bumerang.
Sus nervios se impacientaban cada vez más. Presentía el fin de su existencia. Lloraba y se acurrucaba lo más que podía. Esperaba a la muerte. No veía otra opción. O al menos, no encontraba una solución a sus segundos finales.
A punto de ser aplastado, una luz en su rostro apareció. Unas manos invisibles lo alzaron. Él, sorprendido. Una fuerza del más allá, lo había salvado. Del más allá, según él.
Así, de lejos podía observar como sus días pudieron llegar a hacerse añicos. Impresionado quedó y sin comprender que lo había elevado. Secó su frente empapada de sudor y bebió un poco de agua, que había a su alcance. De repente, al mirar a su costado derecho, la luz que lo salvó, lo envolvió. Su esencia ya no era la misma. El poder que tenía era indescriptible. Su mente había encontrado un significado.
Un papel tirado en el suelo, recogió. Al leerlo, vio el nombre de Esperanza. Allí cerraron sus incertidumbres. Su ser, que parecía perdido ante una tragedia, estaba más revitalizado. A partir de aquel entonces, sembró un nuevo lema, que decía: "No hay problemas, hay soluciones". Y más con Esperanza al lado.


La Esperanza no busca la ignorancia de los problemas que existen en nuestra vida. Se trata, más bien, de la forma más exacta de hallar las soluciones.
Cuando sentimos la decepción por no recibir lo que deseamos o esperamos algo, no lo veamos como rechazo o mala suerte. Simplemente, pensemos que es una tremenda oportunidad a algo mucho mejor de lo que anhelamos obtener de nuestros días.
Las heridas curarán y las dificultades se superarán. Imponer la fe a nuestra existencia es sumarnos a una fuente de fortaleza y renovación absoluta de nuestro interior, la que nos guiará desde la oscuridad hacia la luz.
En todos los segundos que respiramos, tenemos ese poder absoluto, gozando cada momento que nos ofrece la vida, y alegrándonos de cada sueño. Cada día es nuevo y flamante, y siempre tenemos la chance de empezar de nuevo, así como también realizar todos nuestros más anhelados sueños, en un mundo futurista.

7 de enero de 2009

El Gran Artaud


El Teatro y su Doble fue el primer gran aporte teórico de Antonin Artaud al teatro, en 1938. Una de las obras más grandes surgidas durante el siglo xx. Destacados directores de escena, como el inglés Peter Brook, han llevado a la práctica algunos de sus aspectos, como por ejemplo " La Teoría de la Crueldad". Se trata de un predominio del lenguaje físico y gestual, así como también el abandono del "teatro psicológico".

Artaud intentó eliminar cualquier límite entre la vida y la obra de un hombre, criterio que extiende a su producción creativa: poesía, cine, dibujo y pintura.
Su insurrección se dirige contra todo pensamiento que intente ocultar las verdaderas causas del dolor humano. Su vida es un escándalo de desesperación. Su arte, un intento escandaloso por suprimir las causas de su desesperación. Su poesía no quiere explicar nada. Su teatro no pretende representar nada. Su obra es un gran ejercicio de "lucidez". Lúcido es quien puede ver la otra realidad posible. Y para ser lúcido se debe ser "cruel". La crueldad no implica simple destrucción, sino rigor y determinación en lo que se vive y en lo que se crea. Aunque haya que jugarse el propio cuerpo. Aunque el precio sea la locura o la muerte.

Artaud era una persona que pensaba que los límites sólo existen para ser transgredidos. Su obra no invita a una lectura o a un pensamiento, sino a un acto de transgresión. Quienes estén dispuesto a ello, pueden acercarse a sus escritos.

Ni la enfermedad que padeció de niño (trastornos nerviosos, tartamudeo e intensos dolores de cabeza), ni su adicción a las drogas, ni los tratamientos de rehabilitación, ni nueve años de internaciones en varios manicomios, ni los electroshocks a los que fue sometido, impidieron que Antonin Artaud se transformara para todos los movimientos de vanguardia en "el artista de la rebelión total".
El solista Luis Alberto Spinetta lo homenajeó en 1973, al titular su disco "Artaud". Según la revista Rolling Stones, este es el mejor albúm de rock nacional de todos los tiempos.

"Jugarse todo en cada escena".

Enamorado en silencio

Ese día, tus ojos me impactaron. Estabas hermosa, por más que habían advertido de que no te encontrabas en condiciones de presentarte. Pero no fue así. Saliste y al verte, me pregunté qué sería de esa mujer si se arreglara... Tal vez, un ángel. O quizás, una reina.

El tiempo pasó y de tu mirada me fui colgando. Llegué con una escalera al cielo. Pretendía ese mundo para los dos. Pero tu amor era prohibido, imposible de alcanzar. Bastaba sólo con oir tus sabidurías, darte un beso en la mejilla o un abrazo para la ocasión especial. Escucharte guitarrear era perderme en el paraíso hippie de los '60 o '70. Tu dulce voz era la melodía preferida para mi corazón.

Te vi llorar un par de veces. Tenías heridas, aún no cicatrizadas. En mi corta edad trataba de darte el mejor consejo. Quería ser el perfecto cirujano con palabras que encendieran ese brillo de tu cara. Si tu alma estaba dolida, la mía aún más. Uff! Cuántas veces charlábamos y tomábamos unos amargos. Admiraba tu presencia, imposible de igualar. Con sólo mirarte, la pluma del alma dictaba los renglones más maravillosos del amor.

Lamentablemente, un día tuve que partir. Uno sacrifica cosas en la vida para obtener otras. Justamente, a vos no te sacrifiqué. Jamás lo haría porque te amé en silencio y cada vez que confesaba esto, me trataban de "loco". Sabes que cada vez que recuerdo ese último abrazo que nos dimos, se me pianta una lágrima. Ese día debía darte las GRACIAS de la mejor manera, pero sin que sepas el gran secreto. Volviste a llorar. Siempre que hablaba de algo profundo, llorabas. Pero mi intención era mostrarte el amor que ocupaba desde mi humilde lugar. Dejaste un sello en mi vida, que nunca voy a borrar porque con vos comprobé lo que era estar "enamorado de verdad". Eso de perderme en el gran paraíso que me transportaba cuando estábamos los dos. Si había alguien alrededor, para mi no existía: eramos, solamente, vos y yo.

Robocops vivientes

Una peatonal es el destino. Camino entre cadáveres. Me muevo en una sociedad muerta. Lo puedo sentir. Ya no son humanos, sino más bien "robocops vivientes".
Atropellan a todo aquel que no se encuentre en su mundo. Son máquinas programadas: se levantan, desayunan rápido, trabajan, toman el colectivo de los ganados, comen y ven Bailando por un Sueño, luego se acuestan. Corren pensando que ese círculo, en donde viven, girará más rápido. Al otro día, repiten lo mismo. De vez en cuando, tienen sexo. Los fines de semanas, tal vez poseen un tiempito para ser ellos y seguramente se ponen a ver la televisión. Esa caja boba, reino cada vez más inútil, que genera violencia y morbo en los "robots". Y que también muestra un terreno paralelo: el de lo plástico.
Se los define como "alienados", con ese tic-tac mental que se han impuesto. Quién sabe el porqué . No pueden ser libres, debido a que el maldito sistema capitalista los oprime cada vez más. Ahí entra "el dios artificial", creado sólo para generar conflictos, presiones, así como también cobrándose vidas y asegurándose la compra de los placeres.

"Y qué queda, no queda, nada queda".

PAPPO tocó para mí

Cerré los ojos y liberé mi mente. Volé hacia una dimensión desconocida. Choqué con una puerta blanca y pesada que decía: "entrar". Mi curiosidad me ganó. Aún no sabía lo que me esperaba detrás de ese portal.

Al ingresar, vi un estadio. El campo estaba cubierto para que no se haga añicos el cesped. Un escenario inmenso preparaba la llegada, quizás, de algún orador. Había una batería Mapex, guitarras Fender, un piano y un bajo. El show estaba por empezar. La oscura noche pronunciaba relámpagos.Los primeros acordes sonaron para la prueba de sonido. Así, se suponía que en cualquier momento se largaría la melodía. Yo, solo. No había nadie más. O al menos eso suponía. Suele ocurrir que uno, a veces, ve sólo lo que quiere ver.

Decidí encender un cigarrillo. Al mismo tiempo, la primer nota voló por los aires de una madrugada solitaria. Ese personaje, salió como una ráfaga de atrás del telón. Era nada más ni nada menos que PAPPO. Yo, paralizado ante su presencia. "Desconfío de la vida" empezaba a sonar. Al lado de él, se encontraba CHARLY GARCÍA tocando el piano.Lo más extraño de todo es que en el costado izquierdo del Carpo había una especie de escalera mecánica (parecida a la que hay en la película The Wall de Pink Floyd, en la escena que los estudiantes van avanzando sobre ella y luego caen, haciéndose carne picada). Por allí empezaron a desfilar MOLLO, ARNEDO, DON VILANOVA, SKAY, EL INDIO, PETTINATO, SOKOL, CIRO, MORIS, VICENTICO, PITY y CHIZO, entre otras estrellas. Lo abrazaban y desparecían. Mientras tanto, PAPPO iba terminando el primer tema. El enganche fue magnífico. "Juntos a la par", la última reliquia que dejó en la Tierra. En ese entonces, mi amigo El Negro apareció para acompañarme, agitando sus manos. Realmente no estaba tan solo.El placer de estar viéndolo era indescriptible. Su presencia imponente en el escenario denotaba un fiel reflejo del porqué era quién era.

Los músicos siguieron pasando para saludarlo hasta 30 segundos antes de terminar el segundo y último tema. La escalera desapareció. El cielo se abrió de repente. Lo más raro llegó: FEDERICO MOURA, primer líder del grupo VIRUS, cayó del cielo para abrazarse junto a él y saludar a los dos únicos locos que estaban. El fin, efímero. Sus imágenes y la de los restantes músicos se fueron disolviendo. Así, como un ángel que pasa en un instante, ese sueño terminó. La piel erizada y el no entender nada de lo que había sucedido.

Pasado un tiempo, pude comprender que había sido invitado al banquete de despedida del Carpo. Si bien él fue homenajeado en vida, aquella noche fue especial. Todos reunidos en un mismo escenario, rindiéndoles el último afecto. Yo, desde mi privilegiado lugar de auditor, me emocionaba y cantaba sus dos grandes canciones. Como si fuera a escucharme. Tal vez si, tal vez no. Después de todo, quién iba a quitarme semejante placer.

El verdadero gemido del gorrión

Alma y Vida compuso una de las mejores canciones del rock nacional durante la década del '70. "Del gemido de un gorrión", un tema de cabecera para mis gustos. Lo comparto con mis pocos seguidores. Ahí va la letra:

De las líneas de su mano,
voló un gorrión,
y un grito de madrugada,
de pronto tumbó su voz.

Tendido en el empedrado,
un borracho lo bebió
para robarle los sueños,
que con sus manos ganó.

Yo volé con él,
Yo grité con él,
Yo soñé también.

Sabor amargo el que tiene
un gemido de dolor.
Mi pueblo estaba gimiendo
y hubo quién no lo escuchó.

De las líneas de su mano,
voló un gorrión
y fabricaba su casa
con promesas de cartón.

Su mujer le pidió un hijo
y el hijo le pidió amor.
Los tres gimieron un día
por un futuro mejor.

Yo volé con él,
yo grité con él
y soñé también...

Sabor amargo el que tiene
un gemido de dolor.
Mi pueblo estaba gimiendo
y hubo quién no lo escuchó.

Yo volé con él,
Yo grité con él,
Yo soñé también,
Yo grité con él
Y soñé también.

Es el Korneta Rock and Roll


La foto de Eduardo "Korneta" Suárez, primer líder de Los Gardelitos, nos da la bienvenida a un breve recorrido por su obra.Un hombre que retomó los ritmos musicales de los ´70, en épocas menemistas, con el grupo Los Gardelitos. Este fue un contexto en que el rock volvió a ser contestatario, por sobre todas las cosas. Así se lo propuso "El Korne" en muchas de sus letras.Provenientes de Bajo Flores, Los Gardelitos se formaron en 1993, gracias al sueño que tenía Korneta Suárez, desde hacía muchos años, de formar un grupo musical. Justamente en sus hijos vio el apoyo para llevar su sueño adelante: una banda del "under" y cultores del "Rock Barrial".
En 1996, editaron su primer disco oficial "Rock Sudaka" y comenzaron a presentarse en distintos recintos de Capital Federal y Gran Buenos Aires.
En 1998, llegó el segundo disco "Gardeliando". Así, comenzaron a hacer algo que se les haría tradición y que constaba a todo el mundo que los iba a ver: las "ollas populares" de sus presentaciones en lugares de asentamiento. De ahí el cantito: "vamos copando las villas argentinas y de la mano de Korneta y su familia".
Llegaron las primeras presentaciones en Cemento, lugar muy frecuentado por la banda. En 1999, lanzan "Fiesta Sudaka", tercer disco de la banda. Desde ese tercer disco hasta el cuarto, pasó un largo tiempo en que Los Gardelitos seguían presentándose muy seguido pero no registraban ningún trabajo discográfico. Luego de varias presentaciones en el interior del país, sobre todo en la ciudad de Córdoba, crearon su propio sello "La Plantita Producciones" a través del cual lanzaron el esperado cuarto disco, "La Calle es un espejo". El año 2003 fue muy bueno para la banda, con muchas presentaciones "del norte hasta el sur, cambiando la cabeza por vivir".El 14 de mayo de 2004 Korneta fue hallado sin vida y golpeado en la provincia de Buenos Aires. Tenía 53 años. Luego de este hecho, salió "Los Gardelitos en tierra de sueños" (Parte 2) que había sido grabado unos meses antes. Su hijo, Eli Suárez, se cargó la banda al hombro y continuó el proyecto. En Octubre de 2008, editaron un nuevo trabajo de estudio, el primero desde la muerte del "Korne", llamado "Oxígeno".

El Korneta rock and roll, un compositor que no tenía nada que envidiarle a Charly o a Spinetta.
Un tipo que guiaba a la tribu en sus recitales, un orador de barrio que buscaba persuadir a los pibes e invitarlos a la reflexión.
Un ídolo del "under". Para algunos, "el nuevo Luca".
Una persona muy querida y respetada por líderes de otras bandas del "palo".
Un Grande que nunca olvidaremos y que, al lado de Pappo, está tocando para los ángeles de Cromagnon.

Korneta not dead...