8 de abril de 2009

Adios, amigo Callejón

Callejón, te acordás...
¿de los chicos que jugaban a la pelota en los clásicos de barrio?
¿de la vecina que resongaba para que no le peguemos un chutazo a su auto?
¿de la gambeta del Negro, las tapadas de Valla, los cabezazos del gordo Pity, las asistencias de Crokis, entre otros?
¿de esa pelota que se colgaba siempre para el ascilo de ancianos?
¿del carnaval que se hizo en Raulíes?
¿de las enseñanzas del quemero, Nelson y Menchi, por las tardes de sábado?
¿del Songui, diciendo: "Lo Pibeeeee"?
¿de Cachito, el loco?
¿de las secuencias raras que vimos pasar?
¿de la transmisión de la 95.3, la Radio del Antiguo Callejón?
¿de esas noches de soledad, en qué un loquito iba con un grabadorcito a escuchar temas y a emborracharse?
¿de las veces que la policía entraba a tus suelos con actitud sospechosa?
¿de los amores que viste pasar de la mano?
¿de las trompadas que volaron esa noche de viernes, producto de unos "pedalines"?
¿de las investigaciones, los proyectos que queríamos armar?
¿de las pintadas en tus paredes, dejando nuestras firmas salpicadas en aerosol?
¿del Argentinos Juniors que ascendió, descendió y volvió a ascender?
¿del rock, el reggae, la cumbia, el cuarteto y el folclore que endulzaban tu aire festivo?
¿de los momentos de tristezas, angustias y llantos, que nos llevaron a aprender que para la experiencia, primero hay que tropezar?
¿de ser el testigo de nuestros sueños?
¿de las nubes de humo?
¿de ese vecino okupa que cortaba las plantas para que no paremos en la puerta de su casa?
¿de los personajes que viste pasar?
¿de que, al fin y a cabo, nos enseñaste lo que era LA CALLE?

Una página de nuestras vidas termina por completarse: los pibes del barrio, un orgullo nacional. Ahora es tiempo de comenzar la siguiente hoja, que en blanco se encuentra. Dependerá de cada uno de nosotros tratar de que sea lo más linda posible.
Crecimos en un barrio hermoso, como lo es La Paternal. Al principio eramos 5 o 6 chicos. Luego, empezamos a ser 10 o 12. Y sin darnos cuenta, fuimos más y más. ¿Cuántos vagos viste desfilar, Callejón?
Nuestra gratitud siempre fue el hecho de que seas "el refugio", esa parada que elegíamos para las reuniones entre amigos. Sinceramente no va a haber nadie como vos, callejón. Podremos intentar reemplazarte, pero igualarte jamás.

Te vamos a extrañar.

"Las despedidas son esos dolores dulces".

3 comentarios:

MARITA dijo...

que linda despedida de una etapa de la vida que llega a su fin para comenzar la vida dura donde aprenderan a golpearse como hombres o como personas, o de la despedida de la parada incondicional como lo es un lugar donde refugiarse, no solo de las tristezas tambien donde pasan alegrias, lugar donde encotrar ese consuelo, compartir la alegria con los amigos (que lindas epocas me pasan por mi cabeza) no soy miembro de la asociacion del callejon, pero todos en una etapa de nuestra vida supimos hacia donde diriginos, hacia donde ecncotrar un poco de alegria, de la manera que sea, humeando o hablando...
Chicos es un lugar donde sus espirutus, alegres y triste de algunos momentos, rondaran o sera la parada de nuevas genereciones...
en un momento de angustia y dolor el sabra entender las mas grandes tristezas...

JUSTICIA POR LOS CHICOS DE CROMAGNON

Mariano dijo...

querido valla: que buena reflexion. el tiempo tal vez no pasa, pasemos nosotros. crecer, mas nunca cambiar los ojos de niños conque miramos atodos, desde nustra familia hasta el amor.
que todo cambie , si quere. que la escencia perdure.
un abrazo !!!

Flor dijo...

Que lindo q escribis hermano!!!

Y la vida se trata de abrir y cerrar ciclos, quizás uno es el callejón, donde guardas tu adolescencia temprana..

Me alegro que estés bien, y en compañia de una chica muy linda!! Que seas muy feliz, que estés lleno de amor como te lo mereces!

Te quiero mucho!
y espero verte pronto, aunq sea para mi cumple...

besos y saludos!