10 de abril de 2012

Planeta Salvaje (online) - Psicodelia y Realidad


El planeta salvaje (La planète sauvage) es una película francesa de animación, hecha en 1973 y dirigida por el francés René Laloux. A través de una historia de ciencia ficción, el film nos sumerge en el drama de dos sociedades enfrentadas entre sí por medio de la opresión, y en el incierto destino al que confrontan, abocadas a la propia destrucción: Oms vs Draags.
La historia está basada en la novela Oms en Série del francés Stefan Wul.
El director del film René Laloux nos muestra un futuro en el que los seres humanos, llamados "Oms" (palabra inventada, derivada de la francesa "hommes": hombres), han sido llevados al planeta de los gigantes Draags, de piel azul, orejas como aletas de pez y enormes ojos rojos. Algunos han sido domesticados (con collar y cadena) como mascotas, pero otros corren libres y salvajes, así como también son exterminados de manera periódica.
En la sede del gobierno, el Consejo de los Draag se discute sobre la eliminación de los Oms salvajes o si sólo es necesario mantenerlos en un número aceptable. Se revela que los Oms fueron encontrados en un planeta que mostraba evidencias de vida civilizada, pero las imágenes muestran que la Tierra estaba en un estado post-apocalíptico.
La película plantea cómo sería la historia si fuésemos la especie inferior, como por ejemplo las hormigas. ¿Qué sería lo que nos mantendría como especie? ¿Qué es lo fundamentalmente humano?
Finalmente, los Draags y los Oms muestran que se puede alcanzar la paz si sus líderes realmente quieren lograrlo. Éste fue tema de muchas películas desarrolladas durante la guerra fría, y de gran actualidad en estos tiempos difíciles, de guerras económicas y luchas por el poder.
Por último, cabe señalar que la estética tiene referencias directas al movimiento surrealista, aunque también hay mucho de ilustración de la época, de la psicodelia.

El Planeta Salvaje (1973) - Online

3 de abril de 2012

Entrenar la mente

Es importante atender y canalizar las emociones hacia un lugar de bienestar y alegría.
El cerebro humano observa y se nutre de todo en cuánto sentimos hasta los veinte años. A partir de allí, sólo nos provee un modelo de manifestación para que la realidad genere esas mismas sensaciones.
Hay que entrenarlo para disfrutar, guerreros de la luz, sino entramos en la rueda de la fortuna y el azar nos determina.